Monstruos


Opuestamente a lo que pudo haber imaginado Hamlet, yo no albergo fundado temor a unos sueños atroces, que atormenten mi reposo tras la muerte. Al contrario, descreo firmemente que llegado el momento, la consciencia, pueda emerger alarmada a un vacío expectante i poblado de horribles criaturas que turben nuestro merecido descanso. Allá, donde unos ven infiernos, otros, vemos liberación. Además, y como diría Poe: "dado que tengo entendido que tanto Shakespeare como Mr. Emmons fallecieron alguna vez, es posible que hasta yo tenga que morir" Y dado por supuesto, que el río por el que transita el caudal tiempo aquello sigue fluyendo, en mi caso con mayor intensidad, no es una locura o tontería afirmar, que más temprano que tarde, la mal llamada terrible e impopular muerte: i esa primera noche tranquila, firme y ultima realidad de la vida, dispondrá, liberarme de sombras y penitencias propias y ajenas, viniéndome a rescatar. Liberándome, por fin, de la cruel consciencia que atormenta, un día tras otro, nuestras insignificantes miserias. Luego, ya todo da igual: Llámense Sueños o Pesadillas al igual que la noche obradas i sobre una sustancia infinita, se trata de emanaciones creadas, tejidas y sustentadas sobre fundamentos etéreos y retroalimentan las diversas formas del tiempo: pasado, presente y futuro; éstas simples representaciones subjetivas, pertenecientes a una compleja eternidad, en la que no existe realmente aun cuando ni por supuesto... tampoco, ningún lugar.

No hay comentarios:

Buscar este blog